11.02
Ya empezamos a ver todos los juguetes anunciados en televisión. La muñeca chochona, el futbolín de Raúl, el robot que vomita, Bea anda y gatea, anda y gatea… está aprendiendo a andaaaaar… Todos esos descubrimientos que marcan la infancia de los niños, para bien o para mal. Por no hablar de los turrones, que el otro día paseaban por la agencia turrones que se iban a poner malos porque eran del año pasado. Qué gran tipo el que pensó que si ponían la fecha de caducidad en noviembre del año siguiente, no peligraban las ventas año tras año. Y qué grandes los consumidores que se creen que en un iPod se escucha mejor la música que en un mp3, que las zapatillas con un swoosh convierten el deporte en un juego y, por supuesto, que por navidades no se puede comer el turrón del año pasado. Porque hay que escuchar a las marcas. Efectivamente. Ellas nos cuidan y nunca nunca nunca nos mentirían.
Y de la misma forma que nunca nos mentrían, nunca se precipitarían. Nunca nos ofrecerían unos productos que no necesitamos. Pero, señores, quién cojones va a comprar la puta muñeca chochona a 28 de octubre?? Han adelantado los santos inocentes?? En fin, el caso es que han considerado oportuno adelantarse incluso a Halloween, una fiesta que cada vez se vende más y va penetrando en la cultura popular. Y claro, eso confunde un poco. La pregunta es ¿qué hay que celebrar? Pues todo. Hay que celebrar todo.

Yo ahora me bajo a comprar un botellín de agua para celebrar que tengo sed.