12.10
Ya llega la Navidad. Las luces por las calles lo anuncian y las masas que abarrotan los comercios lo avalan. Y, por supuesto, ya empiezan a verse los primeros virales navideños . El mítico Elf Yourself ya tiene su viral y Papá Noel, como Juan Carlos, ya tiene su discurso: –Españoles, Rudolf ha muerto. –¡Tsschs! Abuelo, –le chista uno de los duendes– que no está muerto, ¡que está dormido! Que sólo se ha roto una pata. –Pues eso, que los regalos de este año… jodidos.
Efectivamente, Santa, los regalos de este año y los Christmas.
Y yo digo: ¿Por qué cada año nos referimos a los mismos estereotipos? ¿Y por qué empeñamos nuestras ilusiones a causas perdidas? Dejar de fumar, ir al gimnasio, comer más sano y ser mejores personas. Al final, como cada año, lo único que conseguimos es crecer como personas, a lo ancho.
Propongo que este año nuestros propósitos para 2010 sean realistas y factibles. Ni el Nicotinell ni el Dietorelle. Porque estamos ya curados del fracaso.
Así que, mi propósito para 2010 abre una dura lucha en la que creo que no estoy solo: Conseguir reducir el número de personas que escuchan su música (comúnmente mala) con los altavoces de su móvil compartiéndola con todos los que lo rodean.
Los medios con los que cuento son mínimos, pero útiles. Robaré algún que otro auricular de más en mi próximo viaje en Renfe y los colocaré en los bancos del metro con este mensaje: “Tu música te gusta a ti. Respeta y ponte los cascos.”

Por mi parte, os animo a seguir la iniciativa. Y si tenéis otro propósito nuevo para este año, también molaría que lo compartieseis.
Y para cerrar y no separarnos en exceso de los estereotipos navideños…
Feliz Navidad y próspero 2010.