2010
01.19
01.19
Llevamos viendo esos trapos cosidos con total delicadeza toda la vida. Y era llegar a casa de la abuela y esconderlos inmediatamente. Por favor, abuela… quita esto, que es RANCIO. Y al final, ha resultado que nuestra abuela sabe más de lo que pensábamos. Porque estoy seguro de que ella, ya había pensado en esto (lo que pasa es que el mechero del gas no le daba para tanto).



