2010
01.26
01.26
Hay un camino para encontrar la creatividad, pero nadie dice cuál.
Me gusta que se cambie el papel de los muñecos de trapo y que las mascotas y los disfraces más enternecedores se conviertan en los personajes más crápulas y más hijos de puta que puedes encontrarte por la calle. Porque estoy seguro de que, aunque sea por poco tiempo, todos esos tipos disfrazados tienen algo de eso.
Y me acuerdo de las huelgas de los personajes Disney en EuroDisney…